
Desde luego, que siempre la relojería ha estado muy ligada al mundo del arte y la artesanía, por su caracter de piezas únicas, a menudo construidas con maquinarias realizadas a mano, y además de una belleza insuperable.
En esta ocasión, sin embargo, arte y relojería se rinden mutuamente un homenaje bajo el nombre de los relojes Atmos Marqueterie, de la casa Jaeger -Le Cultre.
10 relojes como una edición limitadísima en honor al pintor austríaco Gustav Klimt, y que celebran además los 80 años del péndulo Atmos. Sin pilas, sin corriente y sin cuerda, el Atmos atraviesa el tiempo con una tranquilidad olímpica. Este péndulo de extraordinaria longevidad encarna el enfoque más exitoso del movimiento perpetuo y conmemora un aniversario especial, el que a la escala de su historia parece ser un simple suceso sin importancia.

