
Las autoridadees rusas están de celebración dado que a partir de ahora además de poder comprarse un refresco en la máquina expendedora también podrán degustar una terrina de delicioso caviar rojo, la variante más económica y quizá menos popular fuera de este país.
Esta iniciativa se ha llevadoa cabo en 33 edificios públicos y pretende acercar el consumo de caviar barato entre los dirigentes, comentar que esta variedad de caviar es la más popular en rusia, y también la más consumida por el pueblo, que acostumbra a comerlo con pan como si de mantequilla untada se tartara.









