
Estoy segura que a día de hoy no hay nadie más feliz en el mundo que Roman Abramivich y el porqué es muy simple, su mega yate Eclipse partió a principios de semana de los astilleros Blohm & Voss rumbo a casa.
Ya hace algún tiempo que os anunciamos la botadura del Eclipse además de sus impresionantes características, 170 metros de eslora, dos helipuertos, un mini submarino, una suite de armador que está en la cubierta superior y que mediante un sofisticado sistema permite retirar el techo de la misma para que Roman pueda dormir junto a su novia a la luz de las estrellas… Y no olvidarnos de la sofisticada seguridad, sistema antimisiles, y una cúpula de infrarojos que evitará las fotos de los paparazzi.



