
La maravillosa firma de relojes Tag Heuer saca a la venta una nueva línea de cronógrafos, renovada y de nuevo bajo el nombre de ‘Mónaco’
Mónaco, un circuito prestigioso cuyo inédito trazado provoca sensaciones fuertes. En honor de este temible Gran Premio, TAG Heuer lanza en 1969 un cronógrafo con un diseño innovador: una caja cuadrada estanca –la primera en la historia de la relojería– que alberga el Chronomatic, el primer movimiento cronógrafo automático del mundo equipado con un microrotor.
Steve McQueen se verá reflejado en este reloj audaz y rebelde y lo adoptará en 1970 durante el rodaje de la película «Las 24 horas de Le Mans» que gira en torno al universo de las carreras automovilísticas.