
El fruto más esperado de la primavera ya está en el mercado. Las cerezas y picotas del valle del Jerte son frutas exclusivas, fuente de salud y bienestar,
Sólo pueden disfrutarse desde mayo hasta finales de julio, pero merece la pena esperar todo el año para disfrutar de su excepcional dulzor, una textura carnosa y crujiente y unas propiedades tan saludables como las suyas.
La buena cereza parece de carnes prietas y abundantes, pero es agua en un 85%. Por ello tiene propiedades depurativas, ayuda a eliminar toxinas y líquidos y limpia el organismo.