
Un caballo de carreras, llamado Escada, ganador en una carrera del hipódromo de Lisboa y por quien habían apostado durante su luna de miel los cofundadores de la marca, Margaretha y Wolfgang Ley, da nombre a una de las firmas de lujo alemanas más emblemáticas de la moda internacional femenina.
Las ganancias de su apuesta fueron destinadas a fundar su propia empresa, Escada Sportive Eleganz, que llegaría a ser conocida especialmente por sus juegos de colores vibrantes, estampados originales, así como el punto y la calidad de sus materiales.
La firma fue creada en 1976 como un proyecto conjunto de este matrimonio, uniendo la vena artística de Margaretha y los conocimientos empresariales de su marido.