
El rakomelon, una mezcla de alcohol con miel, inspiró a Giorgios Korres en la fabricación de su propio jarabe de hierbas. Esta mezcla, la fabricaba su propio abuelo en a isla de Naxos para consumo fmiliar y el que copió Giorgios, que era una cura para casi todo, fue uno de los primeros productos que se puso a la venta en su farmacia, la primera homeopática de Atenas.
Con el beneplácito de sus clientes, siguió inviertiendo tiempo y dinero en ampliar su gama de productos, a la que bautizó Korres, y que básicamente comprende tratamientos para la cara y el cuerpo formulados con ingredientes naturales y extractos de plantas, exentos de componentes sintéticos.
Hoy Korres distribuye sus más de 500 referencias entre cosméticos, fotoprotectores , maqullajes, champúes, geles y preparados en Europa, Asia y Estados Unidos a través de grandes cadenas de almacenes y de tiendas propias.