
A pesar de que la crisis a reducido significativamente su fortuna personal, esta aún goza de buena salud y prueba de ello es la nueva inversión inmobiliaria del magnate ruso Roman Abramovich, que esta vez se ha dado un capricho de 90 millones de dólares en forma de mansión en una región del caribe llamada St. Bart’s.
La casa en cuestión actualmente la poseía un magnate del softaware Jeet Singh pero había sido residencia de David Rockefeler en el pasado.
La casa en cuestion está sobre una parcela de 24 Hectáreas, frente al mar, cuanta con playa privada, varios bungalows, piscina, pista de tenis y un largo etcetera de amenities… Desde luego un paraje ideal para atracar uno de sus tres megayates y disfrutar de las aguas de Caribe.