
Los perfumes a la carta, no son novedad, pero sí el hecho de que Cartier se haya animado a participar de tal exclusividad. Así, la firma presenta su propia ‘nariz’ para realizar estos perfumes, con la subjetividad y a la vez tono objetivo que de ella surja.
Ahora, con el fin de satisfacer la demanda de clientes habituales que buscan la exclusividad, y aprovechando la reinaguración de la boutique del 13 de la Paix, la Maison de Cartier ha creado un salón exclusivo donde se dará vida a las más singulares fragancias.
Los clientes son recibidos en provado, con el fin de guardar su intimidad. La llave de esta nueva alcoba olfativa ha sido confiada a Mathilde Laurent-en la foto-, una ‘nariz’ totalmente dedicada a la creación por encargo, tradición que Cartier ha cultivado desde sus comienzos.








